Edgar Ramírez. Mi Vida En…

Personal, MúsicaJune 25, 2009 12:51 pm

A ocho meses del anterior concierto de Andrés Calamaro en el Auditorio Nacional y las insistencias y recordatorios constantes de mi esposa de volverlo a ver, nos dirigimos (en una tarde lluviosa y algo friíta) a la Ciudad de los Ángeles.  Es interesante cómo, aunque con dudas de trasladarnos a “provincia” para presenciar un concierto, nos hicimos menos tiempo del que usualmente requerimos para llegar al Palacio de los Deportes (y Foro Sol) o al Auditorio Nacional; y no miento.

Andrés Calamaro Puebla 2009El Centro Cultural Siglo XXI se encuentra ubicado en la zona lujosísima de Angelópolis y por fuera tiene un aspecto “bonito”.  Con todo y lluvia, nos estacionamos en 5 minutos y hasta un “chavo” con paraguas en mano se ofreció a llevarnos a la puerta por una propina (nada comparado al tiempo y trato de los estacionamientos de los lugares que OCESA elige en el D.F., mi constante queja).  El acceso fue rapidísimo y hasta puesto de palomitas en carrito se encontraba no muy lejos de una barra de vinos.  Un ambiente muy fresa, que hasta mi nena comentó parecía antesala de un concierto de Belanova.  Las mismísimas playeras marca “genérica” que uno encuentra en las aceras de un evento citadino “de a cieeeen”, tenían sus mesas bien cucas adentro del lobby del auditorio pero ahora de doscientos pesos.  La cerveza a precio de Feria del Caballo ($50 por tamaño familiar) y no pusieron objeción alguna porque la ingresamos hasta nuestros asientos. (Todo esto por si alguna vez te interesa llegar, te recomiendo lleves impresos bien tus mapas de Google y te fijes bien porque la Ciudad de Puebla tiene un déficit de señales y letreros “carreteriles”).

Lamentablemente, para nosotros como “fans” de Calamaro el lugar no se llenó.  Existió un tipo de operación hormiga de constante acercamiento hacia el escenario con la finalidad de llenar los huecos vacíos de las butacas, lo que hizo que al paso de las canciones se aparentara un mejor lleno del recinto.  Afectando positivamente a este par de rockeros y ahora esposos.

Como siempre, el señor artista se explayó en el escenario (con todo el feeling acostumbrado en él y en ocasiones con un ritmo danzante que asemejaba en ocasiones a Rod Steward) cantando temas del reciente álbum o de antaño, pasando por dos tangos y hasta rolas de Los Rodríguez.  La excelente acústica del lugar favoreció mucho al despliegue de todos sus músicos durante todo el show.  Sobre el repertorio, en lo personal hubiera elegido algo más movido e incluido muchos de sus clásicos.  Aunque cerró tras casi dos horas con “Sin Documentos”, nos hizo falta una canción.  Hace ocho meses, una noche templada del 13 de octubre, le pedí a mi nena que se casara conmigo durante el segundo cambio de la canción de “Soy Tuyo”, lo que provocó inclusive porras de los “compañeros de sección” a medio camino del concierto.  Nos hizo falta a los dos, por el sentimiento y las anécdotas que aún contamos sobre ese hecho.  Más que un simple concierto, un viaje de una tarde a Puebla y las comodidades del lugar, se volvió en la excusa perfecta para generar una historia más para contar de esta nueva vida que algunos llaman matrimonio; yo le llamo “salir en otra aventura con mi mejor amiga”.

“Por mirarte no te olvidare nunca un segundo que fue una eternidad, un idioma que los enamorados comprendemos de tanto recordar. Por mirarte…. por mirarte eso fue, por mirarte una vez mas.”

Andrés Calamaro

Nota Final: Y, mil frases y verso más podría sacar de sus canciones para recordarme esto que también llamo amor, si lo dudas… explora un poco sus letras.


Política, Seis SigmaJune 23, 2009 2:33 pm

Hoy despertamos con la cruda realidad de que en México no somos competitivos, y no necesariamente nos limitamos al desempeño de la selección Nacional de Fútbol, sino a datos proporcionados por el último Reporte de competitividad de México 2009 cuya base se encuentra en el Reporte Mundial de Competitividad 2008-2009 presentado ya en el pasado Foro Económico Mundial del mes de octubre y reforzado por estudios de la Universidad de Harvard.  Para muchos no es una sorpresa que nos digan que estamos mal, pero una posición 60 de 134 países nos dicen que las cosas aún pueden estar peor.

No es sorpresa para nadie, y al parecer alguien escucha nuestras preocupaciones, pero hasta que del exterior se fija en nuestras fallas y las hace públicas mundialmente es cuando como país nos empezamos a preocupar, lo interesante es que este informe es el primero en su tipo elaborado en México.  ¿Pero qué se entiende como competitividad? ¿Qué la origina? ¿Cómo podemos mejorar nuestra situación para ser más competitivos?

Ser competente significa poder hacer (realizar o desarrollar) un bien, producto o servicio que la competencia ya lleva a cabo pero ahora de mejor manera, más eficiente, con mayor calidad e inclusive con mejor margen de ganancias.  No todos estos pasos se pueden cumplir, pero ofreciendo al menos una ventaja sobre los productos o servicios brindados por la competencia nos puede brindar la oportunidad generar una mayor satisfacción en nuestros clientes.  Se trata de pensar, idear y planear la mejor forma de estar constantemente a la punta, porque si los demás están compitiendo conmigo bajo este esquema, la posibilidad de mejora será únicamente continua y constante.  Suena a un concepto económico y administrativo, pero además de eso se trata de una filosofía e inclusive plan y proyecto de vida.

Hace poco sorprendí a mis alumnos lanzando la pregunta sobre qué harían para México con sus recién adquiridos conocimientos.  Su sorpresa quedó reflejada en varios rostros ya a que muchos nos enseñan a cursar la escuela pero no a volvernos conscientes de que la educación cumple con la finalidad de hacer individuos constantemente más competentes… de convertir a México en un país más competente; triste es ver que a nivel licenciatura muchos se titulan sin tener un verdadero rumbo fijo, sin saber cómo afecta a su vida, a México y al mundo la ventaja competitiva que su conocimiento y habilidades les pueden brindar.  La competitividad no es un tema nuevo para México, ya que ocupamos actualmente el primer lugar en ausentismo de profesorado a nivel secundaria y también es violencia escolar en este mismo nivel, información presentada en un informe de la OCDE.

Se trata también de un estilo de vida, una cultura.  Dentro de las empresas, el mantener un programa de competitividad requiere de un compromiso de la gerencia, de los empleados, de estandarizar procesos, de generar y mantener programas de capacitación, de innovación y desarrollo de tecnología, del cuidado del medio ambiente y en especial con el cliente.  El ubicarnos en posición 60 nos dice que mucho de esto no se está cumpliendo en las empresas mexicanas, pero además en muchas áreas e instituciones del país.

Imaginemos un México en donde se aplicara todo esto; en varios niveles como escuelas, gobierno, la ciencia, el comercio, la agricultura, medios de comunicación, telecomunicaciones, autoservicios, partidos políticos, trámites, elecciones etc., etc., etc.  En donde el objetivo fuese brindar al cliente final lo “mejor de mejor”, mejor que en Europa o Estados Unidos (nuestra referencia de un mundo mejor).

El día de ayer, el Presidente Felipe Calderón anunció que la tramitología necesaria para registrar nuevas empresas se reduciría de 13 a solo 3 documentos.  Lamentablemente, nuestra formación (ligada a la corrupción y a la burocracia) identificará alguna área de oportunidad para entorpecer de cualquier forma este trámite y romper de alguna forma la ley.  Documentándome sobre este Informe descubrí que existe un Comité de Competitividad de la Cámara de Diputados Federal encabezado por el Dip. Gonzalez Zarur Mariano que, citando el micro-sitio Web de este Comité, señala: “Con la colaboración del Poder Ejecutivo, del sector privado, del sector laboral, del sector social, así como del sector académico, diseñaremos un conjunto de reformas y políticas públicas que contribuyan a que nuestro país eleve su posición internacional en materia de competitividad”.  En otras palabras, algo hace este Comité, solo que para saber tienes que investigarle.  Al menos ya sabemos que existen personas a las cuales les podemos reclamar por nuestro recién adquirido puesto, que por cierto es ocho posiciones menos que el año pasado.  Existe de igual forma un Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (IMCO), que genera reportes e informes sobre competitividad en varias áreas (lo cual me genera mucha alegría saber de su existencia), pero me lleva a preguntar cuántas propuestas de mejora han sido tomadas en consideración para cambiar positivamente la situación del país.

El próximo lunes se presentaran estos resultados en un Taller de Competitividad de México organizado por el Foro Económico Mundial y la Secretaría de Economía de México, y espero alguien se de cuenta que existen muchas muchas áreas de oportunidad vinculadas a este tema, el chiste es querer entrarle.  Se tiene mucho por hacer y espero entre todos lo hagamos.  No se trata de ocupar lugares dentro de un ranking mundial sino de vivir en un mejor país que todos deseamos y no en una posición peor que la que tenemos ahora.  


Política, PersonalJune 10, 2009 11:39 am

Hace un par de semanas, cuando los Pumas de la UNAM (el equipo de futbol soccer de la máxima casa de estudios de México, celebraba la adquisición del Sexto Campeonato de la Primera División escuché en muchos medios de comunicación cómo “vándalos” y “jóvenes sin control” festejaban desmedidamente tanto en el Ángel de la Independencia (lugar simbólico de festejo popular de los entrañables triunfos de selección mexicana de futbol) como en las inmediaciones de Ciudad Universitaria al sur de la Ciudad de México. Observé imágenes de jóvenes simplemente festejando de diversas formas y no de “porros” y delincuentes como hasta Paty Chapoy lo comentó.

Soy Universitario de distintas etapas. Graduado de Licenciatura, especialista Six Sigma por la Facultad de Ingeniería, académico y empleado emprendedor de experimentos que aún siguen teniendo impacto en la población estudiantil universitaria. He realizado realmente pocas hazañas comparado con muchos grandes ejemplos de la UNAM que no conozco en persona, pero cuya trayectoria impacta mucho a nuestro país que anda a “revolcadas” de todo tipo; económicas, sociales, políticas, educativas, culturales, hetece, hetece, y hetece.

Es una tristeza escuchar que sólo cuatro de cada 10 alumnos acaban el bachillerato en nuestro país, pero al mismo tiempo desciende nuestro país 15 lugares en el ranking mundial de paz (por debajo de Pakistán e inclusive Congo que lleva décadas de guerra). Que 44 niños tuvieron que morir para darse cuenta que más de 8 mil guarderías del país están fuera de control de algún tipo, mientras que Aviacsa es forzado a cerrar por que no cumple las supuestas “normas de calidad” de aviación nacional. La educación en México tiene control nulo de calidad. Mientras visito más y más escuelas me doy cuenta que el país se encuentra en condiciones precarias para generar nuevos talentos escolares. Los padres de familia se acercan para que el Gobierno, los partidos políticos y no me impresionaría que inclusive el narco les provea con los elementos, mobiliarios e infraestructura en general lo suficientemente decentes y necesarios para que se desarrollen las actividades académicas que desde una Secretaría se determina como “los estándares” para cubrir un ciclo escolar. Hay escuelas sin salones pero con placas del registro escolar; con computadoras y sin electricidad; con escoltas participantes de los honores a la bandera que marchan sobre pisos de tierra.

Me faltaba una etapa más de mi vida como Universitario, estudiante durante la Huelga del ’99. Fueron meses amargos que inclusive orillaron a muchos a buscar alternativas ante una situación en la que el gobierno no pensaba meter las manos. Recuerdo el primer día de vuelta tras nueve meses a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales cuando el Hemérito Henrique González Casanova, hermano del exrector de la UNAM Pablo González Casanova, tomó la palabra frente una explanada repleta de jóvenes deseosos de volver a las aulas. “En ustedes está el poner en alto el nombre de la UNAM, darle a conocer al mundo ésta es la Máxima Casa de Estudios del País. En sus manos está demostrarle a todos los que se han expresado mal de nuestra Institución que están equivocados. Esto está en sus manos”… o al menos así lo recuerdo.

Hoy me doy cuenta que la UNAM vamos por buen camino, subiendo escaños en el ranking mundial de Universidades siendo la principal de América Latina. De igual forma, la UNAM recibe hoy el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, inclusive por encima del New York Times. Como egresado estoy orgulloso. Como Licenciado en Ciencias de la Comunicación aún más. Se trata de dos triunfos en dos semanas, y dos motivos para ponernos a festejar. No son muchos comparados a todos los que necesitamos en nuestro país, pero sé que la encomienda de componer el rumbo de la Universidad se está cumpliendo y en las manos de los “algunavez” menospreciados Universitarios también participar activamente en el rumbo del País. A todo pulmón: ¡Goya!


Sin Categoría, PersonalJune 9, 2009 6:00 pm

Han pasado ya varios meses.  Vivo en casa nueva y con la mujer de mi vida. La etapa de acoplamiento es difícil, pero sé que con el tiempo todo será mucho mejor. Aunque día a día ya lo es.

Más allá de los dilemas electoreros del país, los conflictos semi-bélicos generados por la guerra contra el narco e incompetencias burocráticas que únicamente generan mayor desconfianza entre la población, mi vida es feliz.

Hemos emprendido más proyectos y sólo hemos dejado de un lado los anteriores para que dentro de pocos días se puedan retomar.  Vamos poco a poco, así es mi actual etapa en la vida… poco a poco.  En muchas ocasiones yo siempre he andado tomando el camino más práctico para resolver las cosas, y la practicidad se da con la preparación y planeación ante los futuros e inesperables hechos.

No soy gurú de la vida, pero sé que cada respiro es para hacer la vida mucho mejor.  Ahora tengo una familia, una que elegí y en la que soy pleno.  En la que mis aspiraciones y sueños se basan.  En la que vamos con la única intención de ser mejores día a día.

Me verán más seguidos por aquí, así que prepárence.  Dentro de poco nos seguiremos poniendo en contacto aún más.