Hoy despertamos con la cruda realidad de que en México no somos competitivos, y no necesariamente nos limitamos al desempeño de la selección Nacional de Fútbol, sino a datos proporcionados por el último Reporte de competitividad de México 2009 cuya base se encuentra en el Reporte Mundial de Competitividad 2008-2009 presentado ya en el pasado Foro Económico Mundial del mes de octubre y reforzado por estudios de la Universidad de Harvard.  Para muchos no es una sorpresa que nos digan que estamos mal, pero una posición 60 de 134 países nos dicen que las cosas aún pueden estar peor.

No es sorpresa para nadie, y al parecer alguien escucha nuestras preocupaciones, pero hasta que del exterior se fija en nuestras fallas y las hace públicas mundialmente es cuando como país nos empezamos a preocupar, lo interesante es que este informe es el primero en su tipo elaborado en México.  ¿Pero qué se entiende como competitividad? ¿Qué la origina? ¿Cómo podemos mejorar nuestra situación para ser más competitivos?

Ser competente significa poder hacer (realizar o desarrollar) un bien, producto o servicio que la competencia ya lleva a cabo pero ahora de mejor manera, más eficiente, con mayor calidad e inclusive con mejor margen de ganancias.  No todos estos pasos se pueden cumplir, pero ofreciendo al menos una ventaja sobre los productos o servicios brindados por la competencia nos puede brindar la oportunidad generar una mayor satisfacción en nuestros clientes.  Se trata de pensar, idear y planear la mejor forma de estar constantemente a la punta, porque si los demás están compitiendo conmigo bajo este esquema, la posibilidad de mejora será únicamente continua y constante.  Suena a un concepto económico y administrativo, pero además de eso se trata de una filosofía e inclusive plan y proyecto de vida.

Hace poco sorprendí a mis alumnos lanzando la pregunta sobre qué harían para México con sus recién adquiridos conocimientos.  Su sorpresa quedó reflejada en varios rostros ya a que muchos nos enseñan a cursar la escuela pero no a volvernos conscientes de que la educación cumple con la finalidad de hacer individuos constantemente más competentes… de convertir a México en un país más competente; triste es ver que a nivel licenciatura muchos se titulan sin tener un verdadero rumbo fijo, sin saber cómo afecta a su vida, a México y al mundo la ventaja competitiva que su conocimiento y habilidades les pueden brindar.  La competitividad no es un tema nuevo para México, ya que ocupamos actualmente el primer lugar en ausentismo de profesorado a nivel secundaria y también es violencia escolar en este mismo nivel, información presentada en un informe de la OCDE.

Se trata también de un estilo de vida, una cultura.  Dentro de las empresas, el mantener un programa de competitividad requiere de un compromiso de la gerencia, de los empleados, de estandarizar procesos, de generar y mantener programas de capacitación, de innovación y desarrollo de tecnología, del cuidado del medio ambiente y en especial con el cliente.  El ubicarnos en posición 60 nos dice que mucho de esto no se está cumpliendo en las empresas mexicanas, pero además en muchas áreas e instituciones del país.

Imaginemos un México en donde se aplicara todo esto; en varios niveles como escuelas, gobierno, la ciencia, el comercio, la agricultura, medios de comunicación, telecomunicaciones, autoservicios, partidos políticos, trámites, elecciones etc., etc., etc.  En donde el objetivo fuese brindar al cliente final lo “mejor de mejor”, mejor que en Europa o Estados Unidos (nuestra referencia de un mundo mejor).

El día de ayer, el Presidente Felipe Calderón anunció que la tramitología necesaria para registrar nuevas empresas se reduciría de 13 a solo 3 documentos.  Lamentablemente, nuestra formación (ligada a la corrupción y a la burocracia) identificará alguna área de oportunidad para entorpecer de cualquier forma este trámite y romper de alguna forma la ley.  Documentándome sobre este Informe descubrí que existe un Comité de Competitividad de la Cámara de Diputados Federal encabezado por el Dip. Gonzalez Zarur Mariano que, citando el micro-sitio Web de este Comité, señala: “Con la colaboración del Poder Ejecutivo, del sector privado, del sector laboral, del sector social, así como del sector académico, diseñaremos un conjunto de reformas y políticas públicas que contribuyan a que nuestro país eleve su posición internacional en materia de competitividad”.  En otras palabras, algo hace este Comité, solo que para saber tienes que investigarle.  Al menos ya sabemos que existen personas a las cuales les podemos reclamar por nuestro recién adquirido puesto, que por cierto es ocho posiciones menos que el año pasado.  Existe de igual forma un Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (IMCO), que genera reportes e informes sobre competitividad en varias áreas (lo cual me genera mucha alegría saber de su existencia), pero me lleva a preguntar cuántas propuestas de mejora han sido tomadas en consideración para cambiar positivamente la situación del país.

El próximo lunes se presentaran estos resultados en un Taller de Competitividad de México organizado por el Foro Económico Mundial y la Secretaría de Economía de México, y espero alguien se de cuenta que existen muchas muchas áreas de oportunidad vinculadas a este tema, el chiste es querer entrarle.  Se tiene mucho por hacer y espero entre todos lo hagamos.  No se trata de ocupar lugares dentro de un ranking mundial sino de vivir en un mejor país que todos deseamos y no en una posición peor que la que tenemos ahora.